Irlanda Ruíz: redescubrió su pasión por las letras con “Pinceladas Parlantes”

La protagonista de esta historia es de Puerto Rico y en diciembre de 2015 se muda con su esposo e hijo a Port Chester en New York.  En el año 2018, recibió el diagnóstico de cáncer de seno poco después de mudarse a Charlotte y luego de una larga pausa redescubrió su pasión por las letras. #MiVuelo presenta a Irlanda Ruíz.

Ya han pasado más de 8 años de aquellos días en que Irlanda y su familia tomaron la decisión de salir de su querida Isla. Las razones; en busca de nuevas oportunidades y una mejor calidad de vida. Su esposo fue despedido de su empleo después de diez años lo que fue un golpe duro, pero también el impulsó a emigrar.

“Aunque la decisión de dejar nuestra patria fue difícil, estamos comprometidos a hacer lo que sea necesario para construir un futuro mejor para nuestra familia”, dijo Irlanda.

En Puerto Rico ella trabajaba como abogada y profesora universitaria. Su primera labor tras emigrar fue desempeñarse como profesora de español. Irlanda y su familia tenían una ventaja porque en su caso como ciudadanos estadounidenses provenientes de Puerto Rico, se les facilitaba el proceso.

Menciona que aquí en Estados Unidos, su hijo recibe servicios y apoyos específicos debido a su condición de persona con discapacidad. “Esta red de servicios ha sido invaluable para nosotros y ha contribuido significativamente a la calidad de vida de nuestro hijo”, dijo.

Sobreviviente de cáncer de seno

“En el año 2018, recibí el diagnóstico de cáncer de seno poco después de mudarme a Charlotte. En ese momento, me encontraba en una situación desafiante: recién llegada a la ciudad, sin conocer a muchas personas y sin tener un grupo de apoyo cercano, excepto por el apoyo incondicional de mi esposo”, señaló.

Irlanda recibió tratamiento médico y todo salió bien, pero reflexiona cómo le hubiese gustado contar con el apoyo de otras sobrevivientes hispanas en ese momento tan difícil. Dijo “sentir esa conexión y comprensión con personas que han pasado por experiencias similares habría sido reconfortante y enriquecedor”. Ella está agradecida de superar esa prueba y haber tenido el amor y apoyo de su esposo.

Esas reflexiones la impulsaron a buscar formas de apoyar a otras personas que puedan encontrarse en circunstancias similares en el futuro y una de ellas es a través del “Grupo Renacer” y los talleres de escritura creativa que ofrece a las sobrevivientes de cáncer, gracias a una beca otorgada por el ASC.

Esta puertorriqueña que extraña a la familia, amistades y comida de la Isla, ha estado involucrada en varias actividades en Charlotte, Carolina del Norte y luego de un periodo de pausa logra publicar su primer poemario: “Pinceladas Parlantes”. Sueño cumplido gracias a la convergencia de varios elementos en la ciudad y la concesión de la beca del ASC hasta encontrar la casa editorial adecuada, el diseñador de portadas perfecto y el apoyo del Colectivo Obra, todo se alineó para hacer realidad este proyecto que había estado esperando durante años.

“Mi experiencia como emigrante me llevó a reinventarme, y en ese proceso de transformación redescubrí mi pasión por las letras. Ahora, mi poemario está disponible para la venta, lo cual es un logro personal muy gratificante”, puntualizó.

Su trabajo como escritora, también le ha permitido realizar talleres de escritura de cuentos e historias de vida. Por otra parte, Irlanda colabora con el Consejo de Discapacidad en el Desarrollo de Carolina del Norte como Defensora Hispana de la Discapacidad. “Esta posición me brinda la oportunidad de abogar por aquellos que necesitan apoyo y visibilidad en nuestra comunidad”, dijo.

Por último, Irlanda nos envió unas palabras para muchos migrantes, aquellos que sienten no salir adelante, “quiero decirles que entiendo sus luchas y desafíos. La vida en un nuevo país puede ser abrumadora y desalentadora en ocasiones, pero quiero recordarles que cada amanecer trae consigo nuevas oportunidades y esperanza. Para salir adelante hay que desaprender y aprender, reinventarte, empezar desde cero”.

“Dejar atrás lo conocido, la familia y los amigos, puede ser difícil, pero también es un acto de valentía y determinación. Transformarse, empezar de nuevo y enfrentar la adversidad son pruebas de la fortaleza interior que todos poseemos. No importa de dónde vengas ni cuál sea tu situación actual, lo importante es hacia dónde te diriges y cómo te enfrentas a los desafíos que se presentan en el camino. Habrá quien te mire con desidia y habrá quien te felicite por tu osadía. Mantén la cabeza en alto, porque cada paso que das te acerca un poco más a tus metas y sueños. Recuerda que tienes la capacidad de superar cualquier obstáculo y encontrar el éxito en este nuevo camino que has elegido”, finalizó.

Gracias Irlanda por contarnos tu historia y permitir compartirla en este espacio, una historia que inspira emociona y seguramente hará que otros accionen y luchen por sus sueños.

Me despido, hasta la próxima historia,

Adriana Henriquez

@migrantesenvuelo