De la belleza en Honduras a su salón en Charlotte: la historia de Wendy Carolina Banegas

Hace 21 años, la protagonista de esta historia dejó Honduras para comenzar una nueva vida en Estados Unidos. Orgullosa de sus raíces, llegó con el corazón lleno de fe, el deseo de salir adelante y el firme compromiso de darle un mejor futuro a su hija. Mi Vuelo presenta a Wendy Carolina Banegas. 

En su país había estudiado belleza, pero las limitaciones económicas la obligaron a emigrar. Al principio, en Charlotte, no pudo dedicarse a lo que le apasionaba; debía enfocarse en trabajar y criar a su hija. Con el tiempo, retomó su sueño: estudió cosmetología y, con esfuerzo y constancia, logró abrir su propio salón.

Cortesía

El camino no ha sido fácil. En algún momento debió cerrar uno de sus negocios por motivos migratorios, puesto que sus clientes prefirieron no salir y quedarse en casa debido a las políticas recientes en esta materia, pero nunca se rindió. Hoy mantiene su espacio especializado en uñas y manicure, donde refleja no solo talento, sino también su historia de lucha, resiliencia y de hacer  las cosas bien. 

Su mayor orgullo es su hija mayor, a quien logró traer desde Honduras y que ahora sirve en el ejército de Estados Unidos. Su segundo hijo, nacido aquí, crece aprendiendo y valorando la cultura de su madre.

Aunque extraña profundamente la gastronomía, las playas y los paisajes de Honduras, sueña con regresar algún día en familia para recorrer sitios emblemáticos como las Ruinas de Copán o sus cuevas turísticas.

Cortesía: Wendy Carolina y su familia

 

Su mensaje para otros migrantes: 

“Con perseverancia y fe en Dios, cualquier meta se puede alcanzar.”

En Instagram puedes seguirla como @wendy_custom_nails_

Gracias Wendy Carolina por permitirme narrar tu historia y compartila con nuestra comunidad.

Que sigan los éxitos para ti y todos aquellos migrantes que han decidido dejar en alto su país.

Hasta la próxima historia,

Adriana Henriquez

@migrantesenvuelo