Un mural de esperanza para Venezuela

En julio, cuando Migrantes en Vuelo cumple siete años, decidimos dejar a un lado la celebración  y acompañar a Venezuela en medio de tanto dolor por las cosecuencias devastadoras de los terremotos registrados.

Invitamos a nuestra comunidad a escribir una #FraseDelVueloPorVenezuela, un mensaje de solidaridad, esperanza y acompañamiento para quienes hoy enfrentan una de las tragedias más difíciles de nuestra historia reciente.

Cada palabra publicada aquí representa un abrazo a la distancia. Este espacio seguirá creciendo con cada persona que decida sumar su voz.

Las voces de nuestra comunidad:

 

“Venezuela, tu fuerza sigue viva en cada corazón. Aunque el camino sea difícil, la esperanza no se apaga. No estamos solos; hay millones de voces orando por nuestro país. Cada lágrima también siembra valentía y unión. Venezuela se levantará, porque los venezolanos nunca dejamos de luchar”.

Roxana Álvarez – Venezolana – Carolina del Norte, Estados Unidos.

 

“Duelo por la tragedia. Esperanza por el futuro”. 

Arelys y Renny – Venezolanos- Carolina del Norte, Estados Unidos.

 


“Que el Dios de la esperanza abrace cada corazón herido de Venezuela. Que transforme el miedo en fortaleza, las lágrimas en consuelo y la incertidumbre en fe. Aunque el camino sea difícil, Dios nunca deja de caminar junto a su pueblo”. 

Leticia Aguilar – Mexicana – Carolina del Norte, Estados Unidos.

 


 

“Para cada hermano venezolano que hoy siente el suelo temblar, recuerden que sus alas siguen intactas y Dios sostiene su vuelo. En Migrantes en Vuelo no caminan solos; son el refugio y el abrazo que acompaña su reconstrucción. Mantengan la fe encendida, porque después de la sacudida, la promesa de un nuevo amanecer sigue en pie. Levántense con la certeza de que su fuerza es más grande que cualquier adversidad. ¡Su historia no termina aquí, hoy volamos juntos hacia la esperanza!”.

José Urdaneta – Venezolano – Carolina del Norte, Estados Unidos.

 


 

“Es válido todo lo que estás sintiendo. Todo se movió y, hasta el alma, hay que reconstruirla. Pero tú puedes. Dios te ha sostenido hasta aquí, aunque hoy no logres entender el porqué de tanto dolor. Yo tampoco tengo todas las respuestas. Confía en que volverás a estar bien. Reconstrúyete con fe, con amor y con esperanza. Desde la distancia, te envío todo mi cariño y un abrazo que cruce fronteras”.

Adriana Henríquez – Venezolana – Carolina del Norte, Estados Unidos