Así comienza mi 2026: fe, historias y reinvención

Por un 2026 de más historias, aprendizaje y reinvención. De celebrar los logros, incluso los pequeños, y de volver a empezar cada vez que sea necesario.

Me encanta decretar, y hoy siento con claridad que este será un año bonito, lleno de oportunidades. 2026 tiene algo especial. No soy experta en numerología, pero decido verlo con buenos ojos, creerle al año y caminarlo con fe.

Enero arrancó con todo. Ha sido una verdadera montaña rusa de emociones. Amanecimos el 3 de enero con el corazón puesto en Venezuela, con la esperanza, la incertidumbre y ese nudo en la garganta que nunca se va cuando se ama profundamente a un país. Estoy tratando de que mi lado periodístico, ese que vive pendiente de cada noticia, no invada por completo mi ser. Hoy necesito enfocarme también en otras cosas. Y eso no significa que no ame a mi país. Todo lo contrario.

Sigo en oración, atenta, pero sin dejar que el ruido me absorba. Confío en que Dios tomará el control y guiará a quienes deben conducir una transición pacífica para alcanzar la libertad total de mi nación.

En medio de todo, también llegan noticias que abrazan el alma

Quiero compartirles que fui seleccionada para formar parte de la antología “Voces que Transforman Charlotte”. Es un honor pertenecer a un grupo de personas cuyas voces y experiencias darán vida a un proyecto tan significativo.

Estoy profundamente emocionada de comenzar este 2026 siendo parte de una iniciativa liderada por alguien especial como lo es Irlanda Ruiz. Su proyecto que nació con la intención de crear un espacio cuidado, honesto y creativo, donde las historias de nuestra comunidad puedan tomar forma y permanecer en el tiempo.

Leer estas palabras en respuesta a mi aplicación me llenó de emoción:

“Gracias por compartir tu historia y tu interés en Voces que Transforman Charlotte. Leer tu aplicación fue un privilegio, y nos alegra mucho informarte que has sido seleccionada para formar parte de esta primera cohorte.”

Arranco este 2026 con la certeza de que las historias que nacen desde la migración tienen una fuerza distinta. Somos quienes aprendimos a empezar de nuevo, no de cero, pero sí de nuevo, a reinventarnos lejos de casa y a construir esperanza incluso cuando el camino tiembla.

Que este año nos encuentre unidos, orgullosos de nuestras raíces y conscientes del valor de nuestra voz. Que no olvidemos de dónde venimos, pero tampoco todo lo que hemos logrado aquí. Sigamos contando nuestras historias, porque en ellas viven nuestros sacrificios, nuestros sueños y la prueba de que sí se puede.

Para mi comunidad migrante: que el 2026 nos regale paz, propósito y motivos para seguir volando, aun con el corazón dividido, pero siempre lleno de fe.

Los abrazo

Adriana Henriquez.

CEO de Migrantes en Vuelo